miércoles, 23 de mayo de 2012

La verdad bíblica y su contexto


Por Misael Nieto

“Pero ante todo sepan esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal”  2 Pedro 1:20 (La Nueva Biblia de los Hispanos)


Cuando era niño, muchas veces hice travesuras de niños. Rompí objetos de la casa mientras jugaba, o ensucié ropa limpia que me acababa de poner para salir a la iglesia. A veces sucedía que mi mamá se enojaba y decía cosas tales como “¡Misael te voy a matar!! ¡Mira lo que hiciste!”

En la actualidad, casi cualquiera que lea esta frase en su contexto, va a comprender sin explicación alguna, que mi mamá no estaba amenazándome de muerte realmente, sino que solamente estaba molesta. Nunca creí que mi madre quisiera matarme por el hecho de que dijera cosas como “te voy a matar” pero, ¿cómo es que yo puedo entender y dar por sentado algo diferente de lo que se está diciendo? ¿Cómo es que yo siempre supe que “te voy a matar” en realidad significaba “quisiera que te portes bien”? La respuesta es sencilla: El contexto le da significado a la frase. La frase sola, sin la aclaración del contexto puede interpretarse de maneras muy diferentes, y por lo tanto, INCORRECTAS.

lunes, 21 de mayo de 2012

Cómo preparar un mensaje expositivo

Por John R. W. Stott

Quiero empezar acentuando lo muy necesario que es prepararse. Claro que es posible que el Espíritu Santo nos dé un mensaje en el púlpito, pero la experiencia nos sugiere que el mismo Espíritu hace una obra mucho mejor en nuestro estudio.
Quiero contarles una historia de un pastor episcopal. No creo que esto se pueda aplicar a un pastor bautista o presbiteriano. Pero este pastor episcopal, ya desde hacía mucho tiempo había abandonado la práctica de prepararse para sus sermones. Se había hecho muy perezoso y no había nadie que lo supervisara. Su congregación era de gente sencilla y el pastor tenía un don natural para hablar. Podía predicar todos los domingos sin ninguna preparación. Pero un domingo por la mañana este buen hombre recibió un sacudimiento. Cinco minutos antes de empezar el sermón, vio que estaba el obispo, quien se sentó en la congregación. Este pastor perezoso había podido engañar a su congregación por muchos años, pero no confiaba en poder hacerlo con el obispo. Así que se portó amable, fue al obispo, y le dijo: “Señor obispo, tengo mucho placer en darle la bienvenida en esta mañana. Pero antes de que empiece el sermón creo que debo explicarle que hace algunos años tomé un voto muy solemne y me prometí que nunca más ya prepararía mis sermones; hice voto de que predicaría improvisando y que confiaría en el Espíritu Santo”. El obispo respondió que eso estaba bien y que entendía perfectamente. El pastor empezó el servicio, pero a la mitad del sermón el obispo se levantó y salió. Cuando terminó el sermón el pastor fue a su estudio y sobre la mesa encontró un recado escrito a mano por el obispo. Y esto es lo que decía: “Te absuelvo de tu voto”.
Necesitamos prepararnos, pero la pregunta es ¿cómo lo vamos a hacer? Permítanme decirles que esta pregunta exige una respuesta muy subjetiva. No hay ninguna forma única y sola de preparar un mensaje expositivo. Cada predicador debe encontrar su propio método. Realmente es un error copiarse el uno al otro

sábado, 19 de mayo de 2012

El Post-Modernismo y la Iglesia


por John MacArthur

La iglesia de hoy está llena de personas que defienden ideas post-modernas. Algunos de ellos lo hacen conscientemente y deliberadamente, pero la mayoría lo hace sin darse cuenta. (Después de haber bebido demasiado del espíritu de la época, simplemente repinten mecánicamente las opiniones mundanas.) El movimiento evangélico en su conjunto, todavía se está recuperando de su larga batalla con el modernismo, no está preparado para un adversario nuevo y diferente. Muchos cristianos por tanto no han reconocido aún el gran peligro que plantea el pensamiento post-modernista.


La influencia del Post-modernismo claramente ya ha infectado a la iglesia. Los evangélicos están moderando su mensaje para que las crudas afirmaciones de verdad del evangelio no suenen tan discordantes al oído post-moderno.

viernes, 18 de mayo de 2012

Atar y desatar. Un análisis de Mateo 18:18

"De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo." Mateo 18:18


En estos días encontré que en un libro se toma este texto para explicar el poder que encierra el "atar y desatar" cosas, proclamándolas  con nuestras palabras como cosas hechas, y todo por medio de la fe.
Básicamente enseña que uno puede "atar o desatar" a troche y moche cualquier cosa: riquezas, pobreza, demonios, o lo que a uno se le ocurra. Esto, según el autor, encierra un gran poder puesto que eso es lo que enseña Mateo 18:18 por lo que cuenta con el apoyo incondicional del cielo.

Mi pregunta es: ¿Puede utilizarse este pasaje para enseñar tal cosa? Cuando Jesús dijo estas palabras ¿fue eso lo que quiso enseñar?

jueves, 17 de mayo de 2012

Cinco Cosas que no son Evangelismo

Por Mark Deve


Hay cinco cosas en las que nos podemos equivocar con respecto del evangelismo:

1) Imposición

Erroneamente tomamos al evangelismo como manipulación. Pero eso es lo que dice el mundo. La verdad, nosotros no intentamos imponer nuestras creencias a nadie. Bíblicamente, nosotros no podemos imponer nuestras creencias a nadie. La fuerza y la coacción no pueden traer consigo el cambio que Dios demanda. No puedes extender el Cristianismo por la fuerza. El evangelismo no es una especie de imposición intelectual.

Creer que algo es verdad y compartirlo con otros no es coacción. No nos imponemos al momento de evangelizar. Lo ofrecemos libremente a todos y no podemos ni forzamos a nadie.

2) Testimonio Personal

Un testimonio personal es algo maravilloso. La Biblia está llena de ejemplos y deberíamos testificar de la maravillosa experiencia de recibir la misericordia de Dios.

Considera Juan 9 y el hombre que había nacido ciego. Él da testimonio y ni siquiera sabía quien era Jesús. Sus palabras glorifican a Dios pero no presentan el evangelio. Eso no es evangelismo.

A menos que seas explícito acerca de Jesucristo y la cruz, entonces no es el Evangelio.

miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Por qué no vengarse es un acto de fe? ( 2da Parte)


En la entrada anterior, vimos la importancia, el por qué y la base sobre la cual descansa el mandamiento de no pagar a nadie mal por mal. En este post analizaremos la promesa en la cual podemos confiar para que el no vengarse sea un verdadero acto de fe.


"No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.  No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal."  Rom 12:17-21


Retomemos desde donde habíamos dejado. ¿Por qué es un acto de fe no vengarse uno mismo? Porque Dios ha prometido defendernos a su tiempo y forma.


"... yo pagaré, dice el Señor.


Esta es una promesa en la cual podemos descansar  recordando que servimos a un Dios justo.
Puesto desde un punto de vista negativo, podemos decir que pagar mal por mal es desconfiar de la justicia de Dios. Es creer que yo puedo hacer justicia mejor que Él y en un tiempo más preciso.
Desde un punto de vista positivo, no vengarnos a nosotros mismos es un acto de obediencia y completa dependencia de Dios, si es que tal actitud no viene de un equivocado pasivismo sino de aferramos y sostenernos en lo que Él ha prometido.

lunes, 14 de mayo de 2012

¿Por qué no vengarse es un acto de fe? (1ra parte)


 Sir Francis Bacon, quien fuera abogado, escritor, filósofo y canciller de Inglaterra en el 1618, escribió:


"Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él."

Esta es una de esas frases que quedan guardadas en la historia y que son consideradas como "célebres".
Cuál fue el motivo que movió a este hombre a escribirla, no lo sabemos. Pero si podemos ver que su intención es mostrar cuán grande hace el perdón a la persona que lo otorga. Incluso lo hace superior a su enemigo, puesto que tal actitud demuestra su grandeza.
Casi todos consideramos el perdón como algo bueno y loable y a la venganza como destructiva. Sin embargo, cuando alguien nos hace daño la reacción humana más natural es devolver el mal con más mal.
Sería una obviedad decir que eso es pecado ya que se sobreentiende. Pero hoy, al hablar acerca de no pagar mal por mal quiero compartirles por qué el no hacerlo es un acto de fe.
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