miércoles, 23 de mayo de 2012

La verdad bíblica y su contexto


Por Misael Nieto

“Pero ante todo sepan esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal”  2 Pedro 1:20 (La Nueva Biblia de los Hispanos)


Cuando era niño, muchas veces hice travesuras de niños. Rompí objetos de la casa mientras jugaba, o ensucié ropa limpia que me acababa de poner para salir a la iglesia. A veces sucedía que mi mamá se enojaba y decía cosas tales como “¡Misael te voy a matar!! ¡Mira lo que hiciste!”

En la actualidad, casi cualquiera que lea esta frase en su contexto, va a comprender sin explicación alguna, que mi mamá no estaba amenazándome de muerte realmente, sino que solamente estaba molesta. Nunca creí que mi madre quisiera matarme por el hecho de que dijera cosas como “te voy a matar” pero, ¿cómo es que yo puedo entender y dar por sentado algo diferente de lo que se está diciendo? ¿Cómo es que yo siempre supe que “te voy a matar” en realidad significaba “quisiera que te portes bien”? La respuesta es sencilla: El contexto le da significado a la frase. La frase sola, sin la aclaración del contexto puede interpretarse de maneras muy diferentes, y por lo tanto, INCORRECTAS.



Cuando hablamos de interpretación bíblica, es importante entender, que la interpretación no puede ser caprichosa, personal ni privada. Pedro dejó bien claro, que las Escrituras no pueden interpretarse de esta manera. Y para entender la razón debes comprender los riesgos.

Primero, la Biblia enseña en Proverbios 3:5 que no debemos apoyarnos en nuestra propia prudencia, y el versículo 7 dice que no debemos ser sabios en nuestra propia opinión. Y esto se debe a que nuestra mente, nuestro conocimiento, y todas nuestras capacidades intelectuales son limitadas y completamente nulas en comparación con el consejo de Dios. Por lo tanto, cuando tomamos un versículo y lo explicamos sin tener en cuenta su contexto y la verdadera intención de la Palabra de Dios, torcemos las Escrituras, y por decir algo que Dios no está diciendo, estamos contradiciendo a Dios.

Daré un ejemplo: Tiempo atrás, escuché un predicador citar el siguiente versículo:


“y darás tu dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegraras tú y tu familia”   Deuteronomio 14:26

El predicador GENERÓ UN CONTEXTO FALSO para este versículo: Quería levantar una ofrenda abundante. Entonces en su interpretación, él explicó que las personas debían darle a DIOS el dinero, por lo que ellos deseaban, y entonces, eso les garantizaba un milagro.

Esa interpretación, lamentablemente tan popular el día de hoy, está equivocada. El contexto genuino de ese versículo es este: una sencilla transacción comercial. Si uno desea una vaca, va y la compra, es decir, da su dinero por lo que desea. Pero esto es al vendedor, NO A DIOS. En este caso, bastaría con cambiar la versión de la Biblia para darse cuenta de lo que el texto significa. Por ejemplo, La Biblia de las Américas dice:

"Y podrás gastar el dinero en todo lo que tu corazón apetezca: en vacas u ovejas, en vino o sidra, o en cualquier otra cosa que tu corazón desee; allí comerás en presencia del SEÑOR tu Dios, y te alegrarás tú y tu casa."

Queda demostrado entonces, que el texto bíblico, puede ser totalmente distorsionado, con el hecho de no entender el contexto real. En este caso, si creyéramos que el versículo significa que con una ofrenda vamos a “comprar favores de Dios” estaríamos generando una idea errada de las intenciones de Dios, y del significado real de la ofrenda.
Lamentablemente, en los días de hoy, se utilizan muchos versículos como este, para enseñar cosas totalmente contradictorias al mensaje bíblico. Es decir, se usan mal las Escrituras, para dar un mensaje contrario a las mismas.

Es necesidad de todo predicador, y de todo cristiano, conocer el contexto en el cual las palabras de Dios fueron habladas, ya que esas palabras que Dios dijo para enseñar una verdad hace miles de años, el día de hoy siguen teniendo el mismo significado y no otro.

Entender el contexto original de las Escrituras es quizás la herramienta más importante para entender cómo la Palabra de Dios va a funcionar en mi propio contexto.

1 comentario:

  1. ¿Quién determina el significado de un texto bíblico? ¿El autor o el lector?
    Para responder correctamente tenemos que tener en cuenta la naturaleza del escrito.
    Si ese escrito es una nota sin importancia, no tendrá absoluto valor si interpreto bien o no. Pero si ese escrito fuera un diagnóstico médico, en el que está en juego mi vida, entonces la cosa cambia.
    En nuestro caso nos referimos a la Biblia.
    Cuando alguien escribe algo, pretende con ello transmitir un mensaje a través de sus palabras. El texto es un medio de comunicación, y esto no es una excepción para la Palabra de Dios. La razón de esto es que el propósito por el cual fue escrita es el deseo de Dios de darse a conocer al hombre. Revelar Su persona y Su voluntad.
    El texto bíblico es el mensaje de Dios al hombre, y por ser su mensaje es evidente que quien determina el significado es Dios mismo.
    Si nosotros anhelamos conocerlo, nos mostraremos interesados en llegar a la conclusión correcta.
    Por ello es que debiéramos esforzarnos por interpretar bien, pues es tal la naturaleza de la Biblia, que cambiar de significado un texto puede acarrear consecuencias eternas.

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