lunes, 1 de abril de 2013
Seis prácticas espirituales para transformar su vida
A menudo, se piensa en la “disciplina” en términos negativos. Pero, para el cristiano ésta es fuente de vida. Necesitamos recursos —prácticas espirituales— que nos ayuden a crecer, día tras día, a semejanza de Cristo. Aquí hay una lista de seis elementos esenciales para que los ponga en práctica y logre tener una relación con Dios más estrecha de lo que siempre anheló tener.
1) La confesión regular
“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados”. Santiago 5.16
El pecado tiene un alto costo espiritual, emocional y físico. La confesión es el primer paso en el camino hacia la sanidad. Al convertirnos en creyentes, confesamos que somos pecadores necesitados del Salvador. Después de eso, tenemos que convertirnos en personas que no dejen que el pecado se ulcere, sino que constantemente lo saquen a la luz para poder encararlo. Mediante esta práctica, no solo podemos ser “sanados” de nuestras inclinaciones destructivas, sino que también podemos convertirnos en personas que viven con transparencia, humildad e integridad. Al hacer esto, damos testimonio del poder del Gran Sanador, Jesucristo.
jueves, 31 de enero de 2013
Los predicadores y la predicación
Por Martyn Lloyd Jones
Aun aquellos con solamente una vaga idea de lo que la Biblia enseña saben que la predicación es ordenada por Dios. Pablo fue “un siervo de Dios y un apóstol de Jesucristo” y así se sostuvo “en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos, y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación...” (Tito 1:1-3). La palabra de Dios es todavía manifestada a través de la predicación. La Predicación es una obra importante hoy como lo fue en los días de Jesús y los apóstoles.
Algunos de los más grandes hombres que hayan vivido fueron predicadores. Noe fue un “pregonero de justicia” “predicador” (KJV) (2 Ped. 2:5). El autor de Eclesiastés, se refiere así mismo como “El Predicador” (Ecl. 1:1). Pablo fue “constituido predicador y apóstol...y maestro de los Gentiles en fe y verdad” (1Tim. 2:7). Jesucristo, nuestro Señor fue un predicador. Él cumplió la escritura que dice: “El Espíritu del Señor esta sobre mi, Por cuanto me has ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.” (Luc. 4:18-21; Compare Isa. 61:1-2).
El propósito de la predicación
El propósito de la Predicación es doble. Primero, su propósito es salvar al perdido. Jesús declaro que El vino “a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Luc. 19:10). Él envió a los discípulos “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mat. 10:5-6), exhortándoles a arrepentirse porque “El reino de los cielos se ha acercado” (v.7). después de la resurrección, Él les envió a predicar el Evangelio “a toda criatura” y “a todas las naciones” (Mar. 16:15; Mat. 28:19).
Los profetas declararon que “todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo” (Joel 2:28). Pero, “ ¿Cómo, pues, invocaran a aquel en el cual no han creído? ¿Y como creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y Como oirán sin haber quien les predique?" (¿Y como oirán sin un predicador?—KJV)... Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios” (Rom. 10:10-17).
El evangelio de Cristo es el poder de Dios para la Salvación (Rom. 1:16). Pablo lo declaro como “la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación” (Ef. 1:13). El mensaje de un Salvador crucificado y resucitado puede parecer “locura” al mundo incrédulo, sin embargo, “agrado a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Cor. 1:21).
El segundo propósito de la predicación es edificar al salvo. Jesús instruyo a los discípulos a enseñar a aquellos convertidos a guardar “todas las cosas que os he mandado” (Mat. 28:20). Pablo había enseñado a los ancianos de Éfeso y cuando consideraba ser la ultima vez que estaría entre ellos, él les recordó, “Y ahora hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados” (Hech. 20:32). La palabra de Dios es todavía manifestada por medio de la predicación!
Aun aquellos con solamente una vaga idea de lo que la Biblia enseña saben que la predicación es ordenada por Dios. Pablo fue “un siervo de Dios y un apóstol de Jesucristo” y así se sostuvo “en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos, y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación...” (Tito 1:1-3). La palabra de Dios es todavía manifestada a través de la predicación. La Predicación es una obra importante hoy como lo fue en los días de Jesús y los apóstoles.
Algunos de los más grandes hombres que hayan vivido fueron predicadores. Noe fue un “pregonero de justicia” “predicador” (KJV) (2 Ped. 2:5). El autor de Eclesiastés, se refiere así mismo como “El Predicador” (Ecl. 1:1). Pablo fue “constituido predicador y apóstol...y maestro de los Gentiles en fe y verdad” (1Tim. 2:7). Jesucristo, nuestro Señor fue un predicador. Él cumplió la escritura que dice: “El Espíritu del Señor esta sobre mi, Por cuanto me has ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.” (Luc. 4:18-21; Compare Isa. 61:1-2).
El propósito de la predicación
El propósito de la Predicación es doble. Primero, su propósito es salvar al perdido. Jesús declaro que El vino “a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Luc. 19:10). Él envió a los discípulos “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mat. 10:5-6), exhortándoles a arrepentirse porque “El reino de los cielos se ha acercado” (v.7). después de la resurrección, Él les envió a predicar el Evangelio “a toda criatura” y “a todas las naciones” (Mar. 16:15; Mat. 28:19).
Los profetas declararon que “todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo” (Joel 2:28). Pero, “ ¿Cómo, pues, invocaran a aquel en el cual no han creído? ¿Y como creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y Como oirán sin haber quien les predique?" (¿Y como oirán sin un predicador?—KJV)... Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios” (Rom. 10:10-17).
El evangelio de Cristo es el poder de Dios para la Salvación (Rom. 1:16). Pablo lo declaro como “la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación” (Ef. 1:13). El mensaje de un Salvador crucificado y resucitado puede parecer “locura” al mundo incrédulo, sin embargo, “agrado a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Cor. 1:21).
El segundo propósito de la predicación es edificar al salvo. Jesús instruyo a los discípulos a enseñar a aquellos convertidos a guardar “todas las cosas que os he mandado” (Mat. 28:20). Pablo había enseñado a los ancianos de Éfeso y cuando consideraba ser la ultima vez que estaría entre ellos, él les recordó, “Y ahora hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados” (Hech. 20:32). La palabra de Dios es todavía manifestada por medio de la predicación!
sábado, 5 de enero de 2013
Cómo la enfermedad ayuda al hombre
Por J. C Ryle
Quizás encuentre sorprendente el hecho de que la enfermedad nos pueda hacer un bien. Muchas personas nunca consideran esto. Ellos ven solo el sufrimiento y el dolor y no ven el bien en ningún sentido. Ahora, estoy de acuerdo que si no existiera el pecado en el mundo, sería imposible que la enfermedad hiciera algún bien a los hombres. No había enfermedad en el mundo perfecto que Dios creó en el principio. Pero Dios en su sabiduría la ha permitido desde la caída del hombre y es tanto una bendición como una maldición. Dios es capaz de usar nuestro dolor y sufrimiento temporales para lograr un bien más alto en nuestra mente, nuestra conciencia y nuestra alma, un bien eterno.
martes, 1 de enero de 2013
Un pequeño comentario de Gálatas 5:16
"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne." Gálatas 5:16
Este es un texto muy conocido y citado continuamente. Pero al leerlo ligeramente, por ser "harto conocido", podemos pasar por alto algunas cositas que pueden bendecir nuestra vida y que son muy valiosas e importantes.
Podríamos hacernos algunas preguntas que nos lleven a profundizar nuestra lectura. Por ejemplo: puesto que no podemos santificarnos a nosotros mismos, decimos que la santificación es una obra de la gracia de Dios a favor nuestro. Dios nos declara santos, pero también nos va purificando continuamente mediante su Espíritu y sus medios de gracia, como por ejemplo su Palabra. Nuestra santificación es tanto posicional como progresiva. Entonces, si es una obra de Dios ¿qué papel jugamos nosotros? ¿Por qué este texto nos ordena a andar en el Espíritu? ¿Es que acaso Dios espera algo de nuestra parte? El texto es claro, y en esta breve entrada no pretendo ser exhaustivo, sino compartirte algunas verdades generales de este pasaje bíblico.
Podríamos hacernos algunas preguntas que nos lleven a profundizar nuestra lectura. Por ejemplo: puesto que no podemos santificarnos a nosotros mismos, decimos que la santificación es una obra de la gracia de Dios a favor nuestro. Dios nos declara santos, pero también nos va purificando continuamente mediante su Espíritu y sus medios de gracia, como por ejemplo su Palabra. Nuestra santificación es tanto posicional como progresiva. Entonces, si es una obra de Dios ¿qué papel jugamos nosotros? ¿Por qué este texto nos ordena a andar en el Espíritu? ¿Es que acaso Dios espera algo de nuestra parte? El texto es claro, y en esta breve entrada no pretendo ser exhaustivo, sino compartirte algunas verdades generales de este pasaje bíblico.
lunes, 31 de diciembre de 2012
Disfrutar la Vida: Un Regalo de Dios
No solo publico el siguiente artículo de Gary E Gilley porque nos lleva a la reflexión, sino que también es una buena excusa para saludarles deseándoles un bendecido comienzo de año. Desde Vive y Permanece para Siempre les envío un fuerte abrazo y los mejores deseos para este 2013 que se avecina.
Disfrutar la Vida: Un Regalo de Dios
La Escritura nunca implica que la vida es fácil. Vivir con los pecadores en un mundo infestado de pecado, el dominio real del padre del pecado (el diablo), debe servir como un indicio de que nuestro viaje por esta vida no iba a ser suave. Como hijos de Dios nunca vamos a estar en casa en la tierra, nunca nos tranquilizaremos y no estaremos muy cómodos. Pero eso no quiere decir que nuestro viaje aquí tiene que ser miserable. Las Escrituras a menudo hablan de la alegría e incluso la felicidad en esta vida. El camino, sin embargo, de la miseria que puede ser la nuestra, a la alegría que debe ser la nuestra, está plagada de obstáculos... Entre ellas, el ajetreo de la vida, una mentalidad de las multitudes, los valores distorsionados, el deseo de ser entretenido, la gente, el pecado y las actitudes equivocadas.
En este artículo vamos a tratar de navegar a través de algunos de los obstáculos que atestan el camino hacia el gozo. Con el fin de hacerlo tendremos que hacer algunos ajustes en nuestros planes de viaje: debemos ajustar nuestro punto de vista de descanso, nuestras prioridades, nuestra comprensión de la amistad; nuestros pensamientos sobre la fatiga, y nuestro punto de vista de Dios.
¿Qué es padecer de acuerdo a la voluntad de Dios?
"Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal." 1 Pedro 3:17
El verso 17 no es la acción principal del pasaje, sino el fundamento. Esto queda evidenciado en la conjunción “porque”. Por esto, conviene que vengamos desde atrás. La idea es una inferencia que comienza en el verso 14:
“Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis“.
Pedro dice en el verso 14 que si sufrimos por causa de la justicia, somos bienaventurados. Esto es un claro eco de lo que dijo Jesús en la última bienaventuranza. Sufrir por causa de la justicia en el sermón del monte implica ser perseguido por mostrar el carácter de las demás bienaventuranzas. Todo aquel que sufre por mostrar dicho carácter, es dichoso, feliz, bendecido y bienaventurado.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Edifique su vida sobre las misericordias de Dios
Por John Piper

Romanos 12:1-2
"Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto."
Mi propósito es que a través de este mensaje usted sea motivado por Dios y capacitado por el Espíritu Santo para edificar su vida sobre la misericordia de Dios manifestada en Jesucristo. Este propósito tiene dos aspectos:
1) Que usted pueda edificar su vida sobre un fundamento.
2) Que usted pueda edificar su vida sobre la misericordia de Dios manifestada en Cristo. Se pueden distinguir estos dos aspectos en la primera mitad del versículo1 de Romanos 12 que dice: “Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios…”
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