martes, 17 de julio de 2012

Bienaventurados los que lloran 1

"Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación" Mateo 5: 4 


Lo sorprendente de esta frase es la aparente contradicción que encierra. Alguno podría objetar que tal vez Jesús hacía referencia a lágrimas de alegría y emoción y por ello es bienaventurado quien las derrama, pero el texto dice que son bienaventurados porque "recibirán consolación".Son lágrimas de gran pesar. De hecho, la palabra que Jesús utiliza aquí es la misma que se usaba para hablar de una persona que lloraba amargamente el fallecimiento de un ser querido. Un lamento y dolor imposibles de ocultar. El mismo término se usa en Génesis 37:34 cuando Jacob se entera de la muerte de su hijo José y no quiere recibir consuelo.  


Isaías 61:1-3, que es un texto mesiánico, es un pasaje que Jesús  toma en parte para describir cuál sería su ministerio y también nos habla de este pesar.

"El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya." 


En este post veremos a qué se refiere esta clase de lamento.


No cabe duda que al decir "bienaventurados los que lloran" nos encontramos una vez más fren­te a algo que tiene un significado enteramente es­piritual. Al igual que la pobreza de espíritu no era algo material, económi­co, sino esencialmente espiritual, así también aquí. 
Como ya hemos dicho en entradas anteriores, Jesús está derribando los conceptos terrenales que el judío tenía acerca del reino, y por lo tanto ataca los valores de nuestro tiempo. 
Recalca nuevamente que el cristiano, el súbdito del reino de los cielos, es diferente al resto: en el reino felices son los que lloran.Pero, ¿Qué quiere decir con "bienaventurados o felices los que lloran"? ¿No es precisamente al revés? Déjame hacerte una pregunta: como cristiano ¿Qué cosas hacen que te lamentes? ¿Qué cosas te producen pesar? ¿Qué cosas te hacen llorar?
Si tomamos esta bienaventuranza en su contexto, daremos con su significado de una manera lógica. Esto es lo que vimos en las entradas anteriores referidos a los pobres en espíritu.



"Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo: 
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación." Mateo 5:1-4

Al unirlo al versículo anterior referido a los pobres en espíritu, (que son aquellos que reconocen su bancarrota espiritual, su defección, y dependen absolutamente de la gracia de Dios) estos que lloran, son aquellos que lamentan ese estado. Jesús habla de ese lamento que viene por sentirnos pobres espiritualmente. 
Mientras que la primera bienaventuranza hace referencia a la parte intelectual, donde uno "conoce" su pecaminosidad, aquí hace referencia a la parte emocional: llora y se lamenta por ello.
Este es un paso muy importante, puesto que no solo es necesario que reconozcamos nuestra condición sino también que la lamentemos. Muchas personas saben que son pecadoras y reconocen que están en falta para con Dios, pero no hay dolor. Les falta lo imprescindible: arrepentimiento. 
Frente a Dios y su santidad, el discípulo se mira a sí mismo reconociendo su total necesidad y por esto llora. Este llanto es propiedad exclusiva del verdadero discípulo de Cristo. Algunos en hipocresía justificarán su pecado, el verdadero discípulo lo llora y lamenta.
A lo largo de toda la Biblia encontramos personas que lloraron no solamente el pecado propio sino además el ajeno: 

David en el Salmo 119:136  dice: “Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban tu ley.” 


Pablo en 1Corintios 5:1-2  “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado…?” 


y en 2Corintios 12:20-21  “Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes;  que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido.”


El pecado que tanto daño ha hecho a la vida de las personas, a la familia, la sociedad y todo lo que nos rodea, es motivo de lamento para el verdadero seguidor de Jesucristo.


¿Por qué cosas lloras? ¿Te duele el ver a personas cuyas vidas están destrozadas por el pecado? ¿Y qué de tu propio pecado? ¿Te duele? o sencillamente lo justificas...
Estas son lágrimas que valen la pena llorar porque nos abren la puerta a la bienaventuranza.En la próxima entrada veremos brevemente el por qué.



2 comentarios:

  1. buenas tardes.... agradezco a Dios que a través de este medio uno pueda encontrar buenos comentarios e información que es de gran utilidad. Me encuentro leyendo la palabra y las cosas que no las entiendo las busco y este blog me trae mucha claridad claridad.
    Sigan así, no dejen de subir este tipo de información. Dios los bendiga
    Muchas gracias.!

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    Respuestas
    1. Gracias por tu nota de aliento! Bendiciones.

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